"Una habitación propia" de Virginia Woolf es un ensayo que argumenta que para que las mujeres puedan dedicarse a la literatura, necesitan independencia económica y personal, simbolizadas por una habitación propia y unas quinientas libras anuales. Woolf utiliza un tono irónico y una mezcla de ensayo y narrativa para explorar las dificultades que enfrentan las mujeres escritoras, como la falta de espacio, tiempo y la influencia de la crítica patriarcal.