
Martina Rossetto es una joven fotógrafa que se siente muy a gusto con sus curvas, con su pelo rebelde y con la compañía de su pequeño monstruo domesticado. Martina siempre lleva los labios pintados de rojo, baila, hace yoga y alguna locura, y, con lenguaje propio, habla sobre feminismo, sobre el apasionante mundo de los autónomos, sobre las amigas o el amor.