
El bombardeo matinal de la Plaza de Mayo y la posterior quema de iglesias, convirtieron al 16 de junio de 1955 en un día fundamental y al mismo tiempo irreparable para la moderna historia de los argentinos. Una herida imposible de cicatrizar que está en el origen del viaje que emprende, cuarenta y cinco años más tarde, Armando en busca de su hermana monja, encerrada en un convento. Para el rescate, Armando reúne a los fieles que quieran seguirlo en peregrinación a caballo. Entre lecturas de sermones, comidas, furtivos encuentros sexuales y discusiones sobre la relación entre peronismo y militares, la peregrinación llegará al fin de su viaje sólo para descubrir que el destino no era el esperado. De este modo, Una virgen peronista propone un vínculo original entre la literatura y la historia, en el cual lo importante no es simplemente dar cuenta o recrear un hecho histórico desde una cierta impunidad literaria, sino, por el contrario, pensar la estructura de la historia en términos de ficción y de artificio. Así, esta desenfadada novela, por momentos repleta de humor y por momentos llena de dramatismo, le roba a la historia el núcleo ficcional sólo para hacerlo literatura y descubrir en ese viaje los sorprendentes mecanismos de producción de todo relato y, quizás, también alguna respuesta novedosa a los grandes desencuentros nacionales.