
Álvaro Yunque, nacido Arístides Gandolfi Herrero (La Plata, 20 de junio de 1889 - Tandil, 8 de enero de 1982) fue un escritor argentino, figura representativa de las letras argentinas a partir de la década del 20, cuando comenzó a colaborar en revistas de la época y publicó sus primeros libros. Cuentista, dramaturgo, historiador, ensayista y preponderantemente poeta, como a él le gustaba autodenominarse, su obra literaria abarca más de cincuenta títulos publicados y otros tantos inéditos. Encabezó, junto con Leónidas Barletta, Elías Castelnuovo, César Tiempo y Roberto Mariani, entre otros, el grupo de los denominados escritores sociales, integrando con ellos el Grupo de Boedo. En 1945 dirigió el semanario El patriota, lo que le valió la cárcel y el exilio durante el gobierno de Edelmiro J. Farrel exiliado en Montevideo durante varios meses. Al asumir Juan Domingo Perón otorgó una amnistía general para los exiliados y presos políticos, regresa Buenos Aires. En 1960 fue designado miembro numerario de la Academia Porteña del Lunfardo. En 1975, obtuvo el premio Aníbal Ponce de la Sociedad Argentina de Escritores por su obra Aníbal Ponce o los Deberes de la Inteligencia. En 1977, la dictadura militar prohibió y quemó sus libros. No obstante, en 1979 la SADE le otorgó el Gran Premio de Honor. La censura la sufrió durante la última dictadura: Tenía 87 años muy lúcidos cuando prohibieron su participación en la Feria del Libro de 1977 y en todas las subsiguientes. Decretos firmados por Jorge Rafael Videla y Albano Harguindeguy ordenaron la quema y destrucción de sus libros.




