Esta novela se desarrolla en el Brasil del descubrimiento, cuando esa tierra era desconocida para los europeos. La prosa de Salgari abunda en descripciones sobre la vegetación tropical, animales desconocidos y bosques impenetrables. A estas tierras inexploradas llegan Diego Correa y el grumete Garcia únicos supervivientes del hundimiento de su carabela. El resto de la tripulación fue capturada y consumida por una tribu de caníbales. Obligados a huir a la selva para escapar de su cruel destino sufren numerosas aventuras enfrentándose a bestias salvajes y a los peligros de la naturaleza, siempre perseguidos por los caníbales que no piensan dejarles escapar.