En el quinto centenario de la muerte de Leonardo da Vinci, no podía faltar una aventura de Mortadelo y Filemón dedicada al genio del Renacimiento. El profesor Bacterio, ha conseguido aislar el ADN de Leonardo da Vinci, pero a causa de un error Mortadelo ingiere el líquido que ha preparado Bacterio e, inmediatamente, adquiere la personalidad del artista universal, como consecuencia de ello empieza a pintar sin parar.