
En un principio fueron novelas y películas de ficción, pero, con el tiempo, un sector cada vez mayor de la población sintió la necesidad de creer en historias de visitantes extraterrestres con conocimientos muy superiores a los nuestros, tomando el lugar de los dioses, observándonos desde las alturas y poseedores, si no de poderes mágicos, sí de una fabulosa tecnología que les permitiría recorrer los espacios siderales. El progreso tecnológico se volvió la nueva magia. El propósito de esta obra es proporcionar información con una sólida base científica para que el lector pueda discernir entre lo real, lo posible y la charlatanería que conforma el mito moderno de los ovnis y los viajes interestelares. En los mitos y leyendas de los pueblos antiguos, el cielo solía ser la morada de dioses y seres fantásticos, los cuales, al manifestarse ante los hombres, provocaban en ellos a la vez miedo y fascinación. En la actualidad, estas creencias no han desaparecido, sino que han adoptado elementos de los avances científicos y tecnológicos de las últimas décadas para incluir entes venidos de mundos lejanos. Que haya vida en otros planetas no es imposible. A diferencia de nuestros antepasados, sabemos que la Tierra no es centro del universo, sino un planeta como tantos otros. Así, si hay millones de estrellas semejantes al Sol, bien pudiera ser que alrededor de algunas de ellas giren planetas que reúnan las condiciones necesarias para albergar seres vivos. Esta posibilidad ha intrigado seriamente tanto al público en general como a los científicos que investigan el origen y la evolución de la vida.