Bajo el manto de ceniza que cubre lo que antes había sido la creación, laten las potencias dormidas de los dioses que han sobrevivido al cumplimiento de la profecía del Ragnarök. Al despertar, habrán de rehacer sus vidas en un páramo cubierto de tristeza y perdida. Pero hay motivos para la esperanza. Balder y Freya. después de recorrer el mundo devastado afirman que una brizna de luz se agita en la negrura del nuevo caos.